Escuela Unocine

El cine no es, el cine está siendo.

Entendemos el cine como una experiencia creadora, una experiencia entre la acción y la reflexión.

La Escuela UNO CINE no es una escuela convencional, tampoco es una escuela para oprimidos, sin embargo, sí hacemos cine del oprimido, una forma más para reinventar el cine.

DIRECCION DE CINE

Construimos la mirada del director tomando decisiones durante el rodaje. Como en el resto de las tareas del equipo, nops turnamos y ponemos en común puntos de vista. Los visionarios posteriores de brutos van configurando y limando nuestro mirada como directores. Enfrentar las secuencias montadas a los brutos es una una toma de conciencia esencial para entender la dinámica del rodaje y la dirección. Para entender ciertas decisiones de dirección que cobran sentido narrativo en montaje.

En el largometraje que filmamos actualmente hemos tomados decisiones de dirección tales como que se trata de una película coral, protagonizada por mujeres, donde trabajamos con no actores, personajes que se interpretan a si mismo. Una película documental con un tratamiento de ficción donde la cámara no está. Hemos decidido que solo existe una voz, la de los menores, si la cámara hace un plano fijo o se mueve nerviosa siguiendo la acción. Hemos decidido también intentar nos contar explícitamente los hechos, mostrar y dejar que se intuyan.

DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA

La luz como símbolo de la verdad. El cine es luz, movimiento, profundidad, conflicto y encuadre.

En Unocine cuidamos especialmente la fotografía de la mano de Pedro Sara, director de la escuela y director de fotografía. Durante las sesiones de rodaje los alumnos analizan las composiciones, encuadres, fuentes de luz, filtros, lentes y diafragmas. El movimiento de la cámara y su mirada asociada a la emoción del momento.

Preparamos a nuestros alumnos con prácticas como asistentes de cámara durante nuestros rodajes y otros rodajes a los que asistimos con equipos profesionales de cine o publicidad.

La fotografía es una de las mayores apuestas de Unocine, ya que la mirada construye la realidad que se filma. Una realidad habitualmente tratada a contraluz, desenfocada y con los rostros tapados, que desde Unocine inundamos de luz y miramos a los ojos de cerca.

Somos la voz de los menores de protección e infractores que viven en centros y permanecen ocultos y silenciados. Nuestro objetivo es que se retraten con la factura cinematográfica que merece su papel en el mundo.

GUION

Como Berlanga, queremos “volver a los orígenes del cine: la improvisación; eliminar esa Gestapo que es el guión, para que de cada plano crezca un pedazo de universo”

Trabajamos sobre el guión de nuestras propias vidas a través de la creación colectiva de las secuencias. Usamos herramientas terapéuticas como el psicodrama para escenificar conflictos y construir personajes y secuencias.

Trabajamos para que afloren las emociones y con ellas nos conocemos un poco más.

Muchas cosas que no pudieron decirse serán representadas.

No existe un guion a seguir por los actores y actrices.

El libreto es la propia vida del protagonista.

A raíz de las experiencias que hacen brotar emociones y sentimientos en nosotros, construimos y aplicamos la narrativa cinematográfica a una secuencia. Nuestras películas se construyen tanto en la improvisación como en el montaje.

Somos la voz de los menores de protección e infractores que viven en centros y permanecen ocultos y silenciados. Nuestro objetivo es que se retraten con la factura cinematográfica que merece su papel en el mundo.

INTERPRETACIÓN

Utilizaremos los instrumentos de liberación personal que van del Teatro Experimental a la Terapia.

El método de Interpretación de la Ecuela Unocine se fundamenta principalmente en el Psicodrama y en el Teatro del Oprimido.

Del Psicodrama de Jacob Levy Moreno al Teatro del Oprimido de Augusto Boal y con mucho espíritu Brechtiano.

Ponemos en práctica una caja de herramientas basada en juegos y técnicas que ayudan a la desmecanización física e intelectual y a la experimentación de nuevas respuestas desde la creatividad, la espontaneidad y la acción.

Muchas cosas que no pudieron decirse serán representadas.

No existe un guion a seguir por los actores y actrices. El libreto es la propia vida del protagonista.

Se dramatiza vida.

Cualquier vivencia personal,conflicto, experiencia real o imaginada, externa o interna, del pasado del presente o del futuro puede ser materia de psicodrama. Fantasías, sueños, delirios, recuerdos,olvidos. El psicodrama consiste en dramatizar esas vivencias movilizando a toda la persona con la máxima cantidad de recursos posibles tanto verbales como corporales, experimentándolas al máximo, como si estuvieran sucediendo en el presente.

El Teatro Esencial, Teatro Épico, Teatro de la Espontaneidad,Teatro Invisible, Teatro Foro,Teatro Imagen o El Arco Iris del deseo son algunas de las disciplinas artísticas que nos acompañan en la Escuela y que permiten «descubrir» las opresiones internas, a menudo ignoradas por el propio actor o actriz.

Nuestra propuesta Interpretativa es subvertir radicalmente las convenciones que dominan el mundo de la representación y del cine, transformando al oprimido en cineasta, guionista, actor, actriz, potagonista, sonidista,camarógrafo y realizador de la acción dramática, y que así pueda preparar acciones reales que le conduzcan a la propia liberación.

El arte en general, y el cine en particular, es «un peligroso instrumento de dominación», pero todos podemos servirnos de él para rebelarnos contra el lenguaje impuesto por los mecanismos del poder.

MONTAJE

Con el montaje cuidamos el final de nuestro proyecto. Construimos la historia, le damos ritmo, reescribimos el guion de nuestra peli. Nuestras secuencias de cine están tan vivas durante el rodaje que la improvisación y la verdad surgen en el momento y se filman. Es en la fase de montaje cuando se ordenan estas secuencias para definir una narrativa cinematográfica.

 

SONIDO

Nos basamos en el plano de audio como herramienta para aprender a escuchar. Mario, inquieto, inseguro, solitario, cambió radicalmente a través de la experiencia de trabajar como técnico de sonido durante los rodajes.

Asumir esta responsabilidad le sumió en el silencio y la escucha. Comenzó a escuchar a otros compañeros y compañeras, filmando secuencias cinematográficas, diálogos y sesiones de psicodrama e interpretación. Tras cortar, Mario descansa para secarse las lágrimas, dejaba de sentirse solo y comenzaba a empatizar con muchas de las emociones y conflictos que se ponen en escena durante los rodajes o que interpretan los personajes.

Una vez le preguntaba a Gisela, una de las menores de Santiago Uno, qué era lo que más le pesaba de vivir en la casa, me respondió que el ruido constante… Silencio! se rueda!